La parálisis ferroviaria en el Alto Henares alcanza los diez meses ante la complejidad técnica de las obras de Adif
La interrupción del servicio ferroviario en el Alto Henares ha alcanzado su décimo mes consecutivo, consolidando una crisis de movilidad para los municipios del eje Guadalajara-Zaragoza. Lo que se proyectó en abril de 2025 como una suspensión técnica temporal para la modernización de la infraestructura, se ha transformado en una parálisis que, según las últimas previsiones, no se resolverá antes del próximo otoño.
La causa técnica de este bloqueo reside en las obras de gran envergadura ejecutadas por Adif. El gestor de infraestructuras trabaja en la adaptación de la vía para la futura autopista ferroviaria de mercancías, un proyecto estratégico destinado al transporte de semirremolques de camión por tren. No obstante, la complejidad de las actuaciones —que incluyen la ampliación del gálibo en 26 túneles, la reforma de 40 pasos superiores y la renovación integral de la catenaria y señalización— ha dilatado los plazos previstos inicialmente.
El impacto social es profundo en localidades como Humanes, Jadraque, Matillas o Sigüenza. Los residentes, muchos de ellos estudiantes y trabajadores que dependen del transporte público, se ven obligados a utilizar el plan alternativo por carretera. Este sistema de autobuses, aunque operativo, incrementa significativamente los tiempos de desplazamiento y elimina la fiabilidad que ofrecía el convoy ferroviario. La falta de una fecha de reapertura concreta agrava la sensación de aislamiento en una zona que lucha contra la despoblación.
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