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Estremecedores testimonios de la riada de Yebra y Almoguera
La riada del 9 de agosto de 1995 en Yebra y Almoguera fue una tragedia que marcó la historia de la provincia de Guadalajara. A lo largo de los años, el recuerdo de aquella fatídica noche ha perdurado a través de los conmovedores testimonios de sus supervivientes. Estas declaraciones, recogidas por diversos medios de comunicación, nos permiten comprender el impacto humano de la catástrofe y la lucha por la vida en medio del caos.
A continuación, se presenta un compendio histórico de estas voces. Aunque algunos relatos provienen de conmemoraciones recientes, la mayoría de ellos se han ido recopilando a lo largo del tiempo, conformando un registro de la memoria colectiva. Esta colección no solo recuerda la devastación del pasado, sino que también honra la valentía y resistencia de aquellos que vivieron en primera persona el terror de la riada.
Sonia Torre (vecina de Yebra)
"El agua empezó a salir por los sanitarios sin que aún lloviera de manera brutal. Nos subimos a la barra, luego al tejado, haciendo un agujero en el techo. Cuando bajó el nivel, oíamos gritos, gente buscando a sus familiares".
Un superviviente en el bar de Yebra
"El olor a gasolina horrible porque la riada había arrancado los surtidores de la gasolinera del pueblo. Nos gritábamos unos a otros '¡No fuméis!'"
Fuente: eldiario.es
Vitorio (vecino de Yebra)
A Vitorio la riada le pilló en su coche. A diferencia de otras víctimas que fallecieron en sus vehículos, él tuvo la suerte de poder salvar la vida.
Fuente: eldiario.es
Pablo Andrés Barona (vecino de Almoguera)
Testimonio: "Salí a la calle para intentar salvar mi coche. Hoy, con la perspectiva del tiempo, pido que nadie imite mi irresponsabilidad".
Fuente: eldiario.es
José Padrino (propietario de un restaurante en Almoguera)
Testimonio: El restaurador pensó que "en Almoguera no iba a quedar ni el apuntador," una frase que refleja la sensación de devastación total que se vivió en el pueblo.
Fuente: eldiario.es
Sergio Villalba (vecino de Almoguera)
Testimonio: "Cuando entró en la primera planta de mi casa, pensamos que el agua nos arrastraría. Vi coches flotando. Cuando apareció mi padre, lloramos y dormimos abrazados toda la mañana".
Fuente: Nueva Alcarria
Un superviviente en Almoguera (sobre escapar por el tejado)
"Desde arriba, las imágenes eran impresionantes: coches flotando, un autocar, planchas de asfalto que había levantado el agua, un olor impresionante a gasolina horrible".
Fuente: Guadalajara Diario
Antonio Barona (alcalde de Almoguera en 2025)
El alcalde de Almoguera destaca que el agua "arrasó calles, casas y recuerdos, pero no se llevó ninguna vida," lo que fue posible gracias a las lecciones aprendidas de una riada anterior en 1987.
Un superviviente de Yebra (sobre el refugio trágico)
Una riada de barro y agua dividió el pueblo de Yebra en dos. Siete personas, que se habían refugiado en los bajos de un almacén, murieron cuando el refugio se convirtió en una trampa mortal y la presión del agua derribó un muro.
Fuente: Tiempo.com
Un grupo de trabajadores de la carretera
Una cuadrilla de obreros que trabajaba en la carretera de Almonacid a Pastrana fue testigo de cómo el agua llegaba "por los cerros" con un enorme estruendo. Pudieron huir y salvarse, pero vieron el torrente llevarse vehículos y todo lo que encontraba a su paso.