El trasvase amenaza con vaciar el Tajo antes de la próxima sequía
La Cátedra del Tajo UCLM-Fundación Soliss ha emitido una seria advertencia sobre la gestión actual de los embalses de Entrepeñas y Buendía. A pesar de que la cabecera del Tajo presenta actualmente un aspecto de abundancia, con 1.673,22 hectómetros cúbicos almacenados (un 66,45 % de su capacidad), el organismo alerta de que el elevado ritmo de los trasvases hacia el Levante podría vaciar estas reservas antes de que llegue la próxima sequía.
La directora de la cátedra, Beatriz Larraz, ha sido tajante al señalar que la función principal de estos embalses es "guardar el agua para etapas secas". Sin embargo, al superarse el umbral administrativo de los 1.300 hm³, se activa de forma automática el nivel 1, que permite los envíos máximos de agua. Según Larraz, si se mantiene la dinámica de enviar 60 hm³ mensuales, los depósitos se agotarán mucho más rápido de lo previsto: "Quizá no este año, pero sí el que viene".
Gestión de la abundancia
Desde la institución lamentan que se gestione la cuenca bajo una falsa sensación de seguridad cuando los niveles están a la mitad. "El grifo se puede abrir al máximo cuando los depósitos están a la mitad", critican, subrayando que las reglas de explotación actuales no aplican una lógica preventiva. La Cátedra insiste en que la planificación debería realizarse en años húmedos para evitar las alarmas y las restricciones cuando la escasez vuelva a ser la norma.
Este escenario coincide con la reciente decisión de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) de cerrar el canal entre ambos embalses tras el descenso de las aportaciones naturales, evidenciando la fragilidad del sistema pese a las lluvias registradas en el inicio de 2026.
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