El Paisaje Dulce y Salado encara su fase definitiva hacia el Olimpo de la UNESCO
La candidatura del Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza ha alcanzado su madurez técnica, consolidando un expediente que ahora inicia su cuenta atrás definitiva para ingresar en la lista del Patrimonio Mundial. Tras años de riguroso trabajo científico y administrativo, el dossier que justifica el Valor Universal Excepcional de este territorio —marcado por la histórica explotación de la sal y su diálogo con el agua— se encuentra listo para su validación institucional.
La hoja de ruta hacia el reconocimiento internacional queda configurada en cinco hitos ineludibles que determinarán el éxito de esta aspiración colectiva de Guadalajara.
Los cinco pasos hacia la gloria patrimonial
-
Remisión al Ministerio de Cultura: El expediente técnico, tras ser ratificado por el Consejo Rector presidido por Antonio Fernández-Galiano, viaja a Madrid para su custodia y defensa por parte del Gobierno de España.
-
Examen en el Consejo Nacional de Patrimonio Histórico: Los días 9 y 10 de abril de 2026, Sigüenza se convertirá en el epicentro del debate patrimonial nacional. Expertos independientes evaluarán la solvencia del proyecto antes de elevarlo a la instancia superior.
-
Aprobación Nacional y Envío a París: Una vez obtenido el plácet del Ministerio, el Estado español remitirá oficialmente el documento a la sede de la UNESCO. En este punto, el proyecto deja de ser una ambición regional para convertirse en una cuestión de Estado ante la comunidad internacional.
-
Evaluación de ICOMOS: Los técnicos del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios analizarán minuciosamente el expediente y, con alta probabilidad, realizarán una misión de campo para verificar sobre el terreno la integridad de activos como las Salinas de Imón o el recinto amurallado de la Villa de Atienza.
-
Decisión del Comité del Patrimonio Mundial: El proceso culminará con la votación final, donde el Paisaje Dulce y Salado deberá demostrar que su gestión del agua y la arquitectura defensiva medieval constituye un ejemplo único en el mundo.
"La solvencia técnica es absoluta y el respaldo institucional, unánime", han destacado fuentes cercanas al proceso, subrayando el papel del Plan de Gestión como el blindaje necesario para garantizar la preservación de este ecosistema cultural frente a cualquier degradación futura.
Para ampliar la información técnica y los detalles del expediente, consulte el artículo original en Nueva Alcarria: https://nuevaalcarria.com/articulos/paisaje-dulce-y-salado-a-solo-5-pasos-de-ser-patrimonio-mundial-de-la-unesco
