Castilla-La Mancha exige una reserva hídrica estratégica ante la revisión de los planes de cuenca
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha intensificado su acción política en materia de gestión de recursos hídricos mediante la presentación de un bloque de alegaciones técnicas coordinadas. El Ejecutivo regional reclama de manera formal la consolidación de una reserva estratégica de agua dentro de las planificaciones de las cuencas que atraviesan la comunidad autónoma, con el objetivo de blindar el abastecimiento humano, asegurar el desarrollo agropecuario local y garantizar la cohesión territorial frente a las demandas de caudales de otras regiones.
La iniciativa institucional coincide de lleno con el periodo de exposición pública de los documentos del cuarto ciclo de planificación hidrológica. La Consejería de Desarrollo Sostenible ha liderado la elaboración de estas propuestas de consenso tras someterlas a debate en el seno del Consejo Regional del Agua, un órgano colegiado que agrupa a organizaciones agrarias, colectivos ambientales, agentes económicos y municipios ribereños, logrando una postura común unificada para defender que la riqueza natural de los ríos de la autonomía no sea exportada de forma sistemática.
Desde la administración autonómica se argumenta que la futura planificación de cuencas debe incorporar cláusulas de salvaguarda que protejan a las provincias de Cuenca, Guadalajara y Toledo ante los escenarios severos derivados del cambio climático. El propósito central de esta ofensiva hídrica radica en consolidar legalmente que las prioridades de uso en la propia cuenca cedente se antepongan de forma matemática a cualquier tipo de transferencia externa, reconfigurando el mapa de asignaciones de recursos para las próximas décadas.
Para ampliar la información sobre los ejes técnicos de las alegaciones y los acuerdos del Consejo del Agua, consulte la pieza informativa completa editada por Nueva Alcarria.
